Competencias del siglo XXI
El desarrollo en los estudiantes de las habilidades
necesarias para la vida en la Sociedad del Conocimiento se ha vuelto una
prioridad para los sistemas educativos del mundo.
La necesidad de crear políticas e instrumentos para
su medición es un desafío urgente para que la educación tenga una respuesta
actualizada y pertinente a las demandas de la sociedad del Siglo 21.
La Iniciativa ATC21S es un
consorcio académico de seis universidades de gran prestigio, auspiciado por las
corporaciones Cisco, Intel y Microsoft, y que está destinado a proponer un
marco conceptual e instrumentos de medición validados sobre las competencias
del siglo XXI, las que incluyen:

Dimensión ética e impacto social
La globalización, la
multiculturalidad y el auge de las TIC traen consigo desafíos Éticos. Por
consiguiente, las habilidades y competencias relacionadas con la ética y El
impacto social, también son importantes para los trabajadores y los
ciudadanos Del siglo XXI. Como las
dimensiones anteriores, ésta también se divide en dos Subdimensiones éticas:
Responsabilidad social:
La responsabilidad social implica que las acciones de los
individuos puedan tener impacto sobre la sociedad en su conjunto, en un sentido
positivo (por ejemplo, la responsabilidad de actuar) y en un sentido negativo
(la responsabilidad de abstenerse de llevar a cabo ciertas acciones). Con relación
a las TIC, esto se refiere a la habilidad de aplicar criterios para su uso
responsable tanto a nivel personal como a nivel social, reconociendo los riesgos
potenciales así como el uso de las normas de comportamiento que promueven un
intercambio social adecuado a través de la web. Pensamiento crítico, responsabilidad
y toma de decisiones son habilidades de esta subdivisión.
Impacto social:
Esta dimensión atañe al desarrollo de una conciencia
sobre los retos de la nueva era digital. Por ejemplo, existe un consenso acerca
de la reflexión que los jóvenes deberían hacer sobre el gran impacto de las TIC
en la vida social, considerando las implicaciones sociales, económicas y
culturales para el individuo y la sociedad. Estas habilidades y competencias se
denominan por lo general ciudadanía digital. El impacto de las acciones de Los
jóvenes en el medio ambiente también requiere reflexión, y las Habilidades y
competencias relacionadas con ello pertenecen a esta Subdivisión.
La
dimensión de la comunicación:
La comunicación juega un papel importante para preparar a
los estudiantes no sólo como aprendices para toda la vida, sino también como
miembros de una comunidad con sentido de la responsabilidad hacia los otros.
Los jóvenes necesitan tener la capacidad de comunicar, intercambiar, criticar y
presentar información e ideas, incluido el uso de aplicaciones TIC que favorece
la participación y contribución positiva a la cultura digital.
La investigación en este ámbito sugiere que las
aplicaciones TIC fortalecen y aumentan las posibilidades de comunicación, así
como las habilidades de coordinación y colaboración entre iguales. Por ejemplo,
se ha observado que los videojuegos animan a los jóvenes a interaccionar con
sus iguales, a crear espacios de encuentro, a intercambiar experiencias y a
reforzar las habilidades de comunicación y de colaboración (véase por ejemplo
Desde, 2009). La teoría del juego usa el término «meta-juego» para referirse a
las conversaciones sobre estrategias que suceden en el mundo de los videojuegos,
donde el jugador comparte lo que sabe, pregunta a otros jugadores más expertos
y une esfuerzos para solucionar desafíos complejos. Este tipo de participación
en un juego es similar a lo que la educación psicológica denomina
«meta-entendimiento», el proceso de reflexión sobre el
aprendizaje de uno mismo.
(Squire y Jenkins, 2003). Esta dimensión posee a su vez,
otras dos subdimensiones:
La
comunicación efectiva:
Una vez que se han completado los primeros pasos del
trabajo con información y comunicación, compartir y transmitir los resultados
de la información es muy importante para el impacto del trabajo en sí. De
hecho, éste es un estadio crítico del proceso que requiere un trabajo analítico
en sí, en el que se incluyen el procesamiento, la transformación y el formateo
de la información, así como la reflexión acerca de la mejor manera de presentar
una idea a una audiencia particular. Por otro lado, las
habilidades prácticas son necesarias para la comunicación efectiva; éstas están
en conexión con el uso de las herramientas adecuadas, un uso correcto de
lenguaje y el resto de aspectos que tienen en cuenta al contexto para ser
capaces de alcanzar una comunicación efectiva. La alfabetización en medios, el
pensamiento crítico y la comunicación son habilidades que pertenecen a esta
división.
Colaboración
e interacción virtual:
Las TIC
suministran herramientas para el trabajo colaborativo entre iguales dentro y
fuera de la escuela –por ejemplo, proporcionando una retroalimentación
constructiva a través de la reflexión crítica sobre el trabajo de los demás o
mediante la creación espontánea de comunidades de aprendizaje donde se
intercambian los roles del estudiantes y del profesor–.Hoy en día, la
participación en la cultura digital depende de la capacidad para interaccionar dentro
de grupos de amigos virtuales o grupos que comparten un mismo interés, donde
diariamente los jóvenes son capaces de usar aplicaciones con soltura. La
colaboración o el trabajo en equipo y la flexibilidad y adaptabilidad son
ejemplos de habilidades que pertenecen a dicha categoría.
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